El académico se refirió a los recientes casos de rabia y hantavirus en la zona, abordando tanto los riesgos sanitarios como la importancia ecológica de estos mamíferos.
Esta mañana, en Radio Bío-Bío, el Dr. Cristóbal Verdugo, investigador principal del Proyecto Anillo EPIwild y académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Austral de Chile (UACh), abordó la situación sanitaria y el rol de los murciélagos en el ecosistema, en el contexto de los recientes casos de rabia detectados en la región de Los Lagos.
La entrevista se desarrolló luego de que, el pasado 11 de abril, la seremi de Salud de Los Lagos, Evelyn Brintrup, confirmara un nuevo caso de hantavirus en un residente de Osorno, junto con el hallazgo de un murciélago positivo a rabia en la comuna de Purranque. Este último corresponde al primer caso de este tipo registrado en la provincia de Osorno, lo que activó estrictos protocolos sanitarios y epidemiológicos.
Ante esta situación, equipos de zoonosis implementaron medidas inmediatas de control de foco y perifoco territorial, incluyendo el empadronamiento de viviendas cercanas para identificar mascotas sin vacunación vigente. Asimismo, se desplegó un operativo gratuito de vacunación antirrábica para perros y gatos, acompañado de acciones educativas dirigidas a la comunidad.
Durante la entrevista, el Dr. Verdugo explicó que en la región de Los Ríos existen seis especies de murciélagos, todas de carácter insectívoro, descartando la presencia de especies hematófagas, es decir, aquellas que se alimentan de sangre y que son comúnmente conocidas como “murciélagos vampiros”, una asociación frecuente en el imaginario popular.

Además, destacó que estos animales están protegidos por ley debido a su importante rol en el equilibrio de los ecosistemas, particularmente en el control de plagas agrícolas. “El aporte de los murciélagos es clave, ya que contribuyen a disminuir la necesidad de pesticidas en zonas agrícolas”, señaló el investigador.
En esa línea, estudios del proyecto EPIwild indican que cerca del 46% de las viviendas rurales han tenido presencia directa o indirecta de murciélagos, lo que evidencia un nivel relevante de interacción entre estas especies y las personas.
No obstante, el académico también advirtió que, aunque la mayoría de los murciélagos se encuentran sanos, pueden actuar como reservorios de enfermedades transmisibles, como la rabia, la fiebre Q (Coxiella) y la bartonelosis, las cuales eventualmente podrían afectar a las personas.
En este sentido, recomendó evitar el contacto directo con estos animales y, en caso de detectar su presencia en viviendas, recurrir a empresas especializadas en control de plagas, las cuales deben gestionar previamente una autorización con la autoridad sanitaria. El procedimiento contempla la remoción controlada de las colonias y el sellado de las estructuras para prevenir su reingreso, utilizando siempre medidas de protección personal, como mascarillas y guantes.
Finalmente, el Dr. Verdugo llamó a la población a informarse adecuadamente y a comprender tanto los riesgos como los beneficios asociados a los murciélagos, promoviendo una convivencia responsable con la fauna silvestre.